Sus primeros exponentes fueron los hermanos y médicos alemanes Ferdinand y Walter Huneke, que en 1925 después de colocar un anestésico local y otros medicamentos para manejar la migraña a su hermana obtuvieron un resultado positivo inmediato.
Desde ese incidente, partieron los experimentos con procaína. Con el correr del tiempo, descubrieron que además tenía efectos a distancia. Es decir, curan dolores cuando se aplica en cicatrices remotas.
El término “campos de interferencia” refiere a los eventos en la vida. Cicatrices de todo tipo -incluso emocionales- generan un campo interferente en el sistema nervioso y eso puede manifestar síntomas a distancia, ocasionando desequilibrios.
La escuela rusa a finales del siglo 19 describió el manejo terapéutico con anestésicos locales. Establecieron que el sistema nervioso es comandante y está presente en todo el cuerpo, por lo que puede distribuir la información que se le presenta, dependiendo del estímulo que se dé.
Estos conocimientos no llegan a Occidente, producto de la Guerra Fría.
¿Cómo funciona?
Esta es medicina biológica y es impartida por médicos, porque se emplean jeringas, agujas, e inyecciones que obliga tener conocimiento para saber dónde inyectar y manejar las posibles reacciones.
La base científica explica que la célula humana es una batería de potasio: hay potasio al interior de la célula y sodio en el exterior, los cuales intercambian electrones gracias a la membrana celular. La membrana celular tiene un potencial de acción de membrana, medida en milivoltios (entre 40 y 90 milivoltios), y la célula se carga y descarga o se polariza y despolariza continuamente. Es un movimiento iónico y energético medido en milivoltios
Cuando la célula o el tejido celular se enferma hay una despolarización crónica o sostenida. El umbral energético de ese tejido está por debajo del normal y es lo que genera síntomas.
La procaína tiene propiedades repolarizantes y al introducirla en el medio crea un shock eléctrico que eleva el potencial de acción celular a más o menos, 250 milivoltios. Ese impulso hace que la célula retome el nivel energético base.
Esto es posible, siempre y cuando el tejido todavía sea viable (que no haya daño total o que el tejido esté muerto). Luego, el sistema nervioso hará su lectura y la mandará a través de todo el sistema, de manera completa e inmediata.
Todas las células están interconectadas a través de la matriz extracelular y el sistema nervioso, y todo el sistema se entera de lo que pasa en el mismo. Una persona no solo se enferma del hígado o el estómago, puede haber manifestaciones en el hígado, pero está enfermo todo el sistema.
La terapia Neural también tiene propiedades anfótropas. Si hay algo que está en hiperactividad lo disminuye y si está en hipoactividad lo incrementa; de ahí que sea biorreguladora, bio-remodeladora o auto-eco-organizadora.
Una sesión
Primero el especialista hará la historia clínica y anotará también los eventos emocionales, junto con los tratamientos médicos y dentales que se haya sometido el paciente, ya que son grandes generadores de “campos de interferencia”.
Para el tratamiento en sí, se utilizará procaína al 0,5% o en su defecto, lidocaína entre 0,25 y 1% dependiendo de la escuela en que se haya aprendido la técnica.
La jeringa contará con una aguja cuyo tamaño y grosor va a depender de lo que se trabaje. El estímulo, a juicio del médico tratante, se puede hacer desde un punto intradérmico subcutáneo superficial, o en el segmento afectado.
Se puede abordar desde la piel con pápulas, lo que provoca que se mande un estímulo al sistema nervioso periférico a todos los receptores que hay en la piel, hacia los órganos internos a través de la vía refleja que es la vía cuteovisceral, por lo que no necesariamente hay que pinchar los órganos directamente (zonas de Head).
Ahora, para cada persona tendrá una respuesta individual y única por lo que no hay un punto determinado para una enfermedad. Incluso, la respuesta biorreguladora que se espera puede ser de equilibrar emociones y en ese caso, se liberan rabias, tristezas, llantos que están relacionados con algún evento traumático, dando pautas también para realizar un trabajo psicoterapéutico en paralelo y una sanación profunda. Mente, órganos, emociones y tejidos están conectados a una misma red nerviosa.
Las sesiones que se requiera van dependiendo de la respuesta. Ahora si es necesario, el especialista complementará el tratamiento con homeopatía, nutrición biológica y si la situación lo amerita, psicoterapias.
Las enfermedades que trata
Mediante inyecciones en puntos específicos, el sistema nervioso buscará un nuevo orden de mayor equilibrio.
La terapia Neural sirve para biorregular o bio modelar el proceso que está viviendo el paciente. Es común que lleguen a la consulta por procesos dolorosos. Algunas patologías que aborda, siempre y cuando no haya daño grave, ni quirúrgico, y como tratamiento coadyuvante, son:
- Migrañas, jaquecas, cervicalgias
- Patologías osteoarticulares, bursitis, artritis, artrosis, contracturas musculares, lesiones musculares, tendinitis, tendinosis, síndrome de túnel carpiano.
- Problemas tiroideos y de la zona de garganta.
- Sinusitis aguda y crónica
- Problemas pulmonares y estados asmáticos
- Gastritis, reflujo, úlceras, enteritis, colitis
- Problemas urogenitales
- Infarto miocardio, cardiopatías
- Síndrome de déficit de atención
- Trastornos del sueño
- Dolores en general provenientes de patologías crónicas y autoinmunes.
